Te echo de menos,
y no encuentro el porque.
Te echo de menos,
en el atardecer.
Te echo de menos,
y tú no me lo puedes creer.
Te echo de menos,
aunque nunca hubo caricias,ni besos, ni abarazos.
Te echo de menos,
aunque nunca te tuve en mis brazos.
No se si habrá un antes o un después.
Sólo se que te echo de menos, aunque no me puedas querer.
Escoitasme, falasme
sorrisme animasme.
Compañeiro de batallas,
serás o meu amigo baixo a escura lúa.
Baixo a luz do día,
podrás sentir a miña voz
e escoitar o cantar dos paxaros.
Ver a través dos meus poemas,
o verdor dos prados.
Sentir a poesía tal e coma a sinto eu; MEU AMIGO DO ALMA.
La lluvia
La lluvia corre por la ventana
baña las rosas del jardín,
dejandolas heladas.
Recorre hoja a hoja el viejo ciprés,
sin detenerse para nada.
De repente, cesá, para pronto volver a comenzar,
como si nada pasará.
La lluvia helada baja por mis pies,
acaricia mi pelo, para luego desaparecer.